domingo, 21 de septiembre de 2008

INSTINTOS Y PASIONES


Por: Franz Mutis Caballero
fmutis@udes.edu.co


CARREÑO, Rubén - ADAN Y EVA
Oleo sobre Tela - 0.50 X 0.70 mts.
Siglo XX

PREAMBULO

Para desarrollar la plancha se ha establecido una titulación que debe inducir un proceso particular de comprensión de la reflexión, introduciendo nomenclaturas no tradicionales en la literatura pero que guardan cierta consonancia con el desarrollo del pensamiento, donde se pueden percibir diferentes niveles de velocidad en la penetración de las ideas, pero que finalmente obedecen al ritmo típico de cualquier hecho natural: formación, agitación, explosión y conclusión, solo que aquí se han llamado:1 Preámbulo; 2 Instintos y pasiones; 3 Fase definitoria: 4 Fase especulativa; 5 Final; 6 Fuga

Aparentemente se plantea la propuesta de diferenciar por la forma, pero si se lee tras el velo del fondo, encontraremos que este juicio está sujeto a esquemas atávicos que trascienden la cultura y se inscriben en la génesis numérica de la formación del cosmos. La categorización es un reflejo de la forma de expresión del sujeto que discierne.

INSTINTOS Y PASIONES

Reflexionar sobre los instintos y pasiones, en el marco del pensamiento masónico, se me ocurre posible por dos caminos, que de todos modos nos deben conducir al mismo fin: auscultar su significado y analizar su influencia en el comportamiento del hombre que pretende construir un templo de armonía con el trabajo del escultor que traza con su pensamiento y, talla con su acción.

El primer camino, de carácter investigativo, trata de recorrer el sendero alegórico, con el simbolismo como herramienta de interpretación.
El otro camino que propongo, es interpretar directamente sus significados, con la percepción de nuestro lenguaje contemporáneo y la actitud del masón que entiende que la mejor forma de convertir su mallete en herramienta eficaz, es discernir sobre los elementos que conforman guías en el comportamiento para incorporarlos conscientemente en su vida.
En esta oportunidad tomaremos el segundo camino, aclarando que se hace necesario volver a la otra ruta para encontrarnos con otro procedimiento de leer, con la seguridad de que por esa vía descifraremos importantes enseñanzas.

FASE DEFINITORIA; INSTINTOS

“Conjunto de pautas de reacción que, en los animales, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie”. (Vgr., Instinto reproductor) De la primera acepción que se encuentra en el Diccionario de la Lengua Española, inferimos que ese tipo de reacciones en el hombre, que de hecho se dan, están relacionadas con su naturaleza animal.

En la segunda acepción: “Móvil atribuido a un acto, sentimiento, etc., que obedece a una razón profunda, sin que se percate de ello quien lo realiza o siente”, se percibe una connotación que la encarna el hombre, por ser los sentimientos propios de la naturaleza humana, pero el fondo de la definición nos señala la inconsciencia de los actos instintivos o de los que nacen del instinto.

La última de las acepciones: “Facultad que permite valorar o apreciar ciertas cosas. Vgr.: Tiene instinto pictórico”, muestra esa potencialidad de algunos individuos en acertar sobre materia específica, generalmente ligada a la sensibilidad artística e inclusive esotérica.

PASIONES

Si bien existe en nuestra lengua una gran variedad de acepciones sobre la palabra pasiones, solo escogeré la que de alguna forma tiene trascendencia en el campo de la moral, por vincular el comportamiento del individuo a su decisión de acción: “Apetito o afición vehemente a algo”.

En el instinto la acción es inconsciente, en la pasión lo que aparece es la incapacidad de control, de ejercer la voluntad para moderar esa afición.

Desde luego, que dependiendo de la ubicación de la afición dentro de la escala de valores del individuo, esa pasión puede resultar inerte o por el contrario perturbadora y, llevar al individuo a sufrir un vicio, entendido como descontrol inmanejable que domina al individuo y sobrepasa su voluntad.

FASE ESPECULATIVA

Si se trata del instinto, principio de acciones concretas, que como expresión de la naturaleza explica comportamientos similares y que la nueva visón de la quántica propone como base común, que en las especies se sincroniza cada vez que un individuo avanza evolutivamente, estamos ante un espectáculo de los misterios de la vida, que los contemplativos llevan a los estadios de adoración.

Visto así, todo comportamiento instintivo hace parte de la Belleza Total, sin embargo el hecho de percibirlo para calificarlo lo traslada al campo de la racionalidad, que para poder comprenderlo y clasificarlo, por necesidad de su naturaleza polar, lo divide, compara, separa, analiza y juzga; pero solo cuando la acción instintiva entra en contradicción con el acervo cultural, el conflicto aparece.

La aparición de rutinas que se convierten en costumbres y construyen determinada cultura, va de la mano con la imposición de la ley positiva en la formación de clanes, tribus y conglomerados sociales, que se expresan en reglas, normas y leyes.

Si bien la ley natural es una gran ecuación de relaciones que la naturaleza teje para preservar la especie, muchas veces, la ley positiva se contrapone a la natural y se convierte en un freno a las reacciones instintivas del individuo; nace un mecanismo de preservación de la organización social que se vale de categorías para funcionar e implanta la génesis de un conflicto; restringe al individuo en ciertas expresiones del instinto y se recompone por reacción cuando el límite de la represión atenta contra otras aspiraciones internas del ente que evoluciona, la enfermedad aparece, se genera la infección y propone la crisis que restablece, se repite el mito del ave Fénix, del hombre que impone y la reacción que reforma.

Aquí algunos ejemplos de esta contradicción:
La propiedad privada versus el hambre del excluido.
La fidelidad conyugal versus la atracción sexual
El control de la natalidad versus el instinto maternal
La dificultad radica en que la definición de la conveniencia social es tomada por una elite que impone una forma de mirar el mundo, sobre unos valores que convienen en un momento. La ideología imperante edifica su propio monumento con todos los riesgos de generar exclusión en el resto de los individuos que no se integran. Aparece la fuerza para contener la reacción y así la dialéctica histórica acompasa el cambio tecnológico con sus esquemas de organización. Y los contra esquemas, por supuesto! O para, como también se les podría llamar hoy.

FINAL

Los tres pilares del trípode, que soporta la superficie de acción del masón, que pretende construir un mejor edificio social, lo componen la sabiduría, el trazado y el mallete.

El símbolo del trípode, que soporta una superficie, contiene el trino que unifica la dualidad y en este caso del comportamiento del masón, si falla cualquiera de estos pilares, el edificio se desploma.


SABIDURÍA

Es necesario desarrollar la conciencia como la capacidad de reconocer los atributos del individuo en sus pensamientos y acciones, identificándolos y clasificándolos.

El primer paso del conocimiento requiere desarrollar la capacidad de identificarnos como ” yo” para entender que existe el complemento, el resto, el otro, la humanidad, lo externo. Se tiende a la sabiduría en la medida de tener conciencia de sí mismo, de su entorno y del cosmos. Se podrá entonces diferenciar un acto instintivo, de otro enmarcado en la pasión o en el esquema moral imperante.

TRAZADO

El Proyecto de sociedad se define sobre los valores pero también parte del conocimiento, aparece la dualidad forma y fondo, contenido y presentación, propósito y procedimiento y aún cuando en la disección que hace la mente los propone como diferentes, siempre estarán relacionados por su propiedad del uno, incluir o excluir al otro. La dualidad se concilia cuando se adquiere la conciencia cósmica.

La elaboración del trazado será el escenario permanente para la fijación del lindero de la discusión moral, lo que allí se incluye es válido y lo que se excluye, como complemento encontrará niveles de validación

Trazar el proyecto de vida es el ejercicio de soñar, realizarlo es la posibilidad que nace en el mallete.

MALLETE

El campo volitivo, cuyo símbolo es el mallete, por su capacidad de generar acción, subordina el conocimiento al trazado y cierra el trino que posibilita toda la especulación moral de tomar posición. La coherencia entre ideología y proyecto de vida solo la realiza la voluntad y esta se ejerce con maestría cuando se tiene un desarrollo equilibrado de los tres pilares.



FUGA


De las fuerzas más internas
el astro construyó
esta chispa de conciencia
clamor de vida eterna
anhelo de la mente
extinción real del cuerpo
que pide comprensión

Es la unión que nos separa
es la explosión que nos reúne
es la ruta que depara
armonía y contradicción.

Son las fuerzas de la vida
energía del Taller de Perfección
son los mitos del pasado
en presente reflexión.
Somos todos,…….. Alegría con amor!




FRANZ MUTIS CABALLERO

Plancha para Taller de Perfección

Franz Mutis C. nació en Bucaramanga el 19 de abril de 1954. Es Ing. civil
de la UIS, distinción Cum Laude. Adelantó Maestría en Desarrollo Rural con la UIS en convenio con la U. Javeriana. Realizó especialización en
Administración y Docencia Universitaria en la UDES y cursó con la U. Andes postgrado en Desarrollo Gerencial, Avanzado en Producción y Finanzas.
Actualmente se desempeña como Presidente de la Sociedad Santandereana
de Ingenieros.

Pertenece a la B:. Log:. Hombres Libres No.2 y acogió el camino del LLHH estudio filosófico en el Escocismo regido por el Supremo Consejo Colombiano del Grado 33, Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Francmasonería. UFS

FERRER BARRERA, Germán - SIN TITULO - Oleo sobre Papel - 0.62 mts. diámetro - Siglo XX