domingo, 21 de septiembre de 2008

PASADO PRESENTE Y FUTURO DE LA MASONERIA


Por: Darío A. Pedraza Habeych
dpedraza@gmail.com

BARROSO, Esperanza- ESTUDIO
Oleo sobre Camba
0.20 X 0.25 mts.- 2002


Escribir sobre el pasado, el presente y el futuro de la masonería es un tema bien difícil, pues las apreciaciones propias nos pueden hacer caer en la inexactitud y siempre debemos tener en cuenta que es nuestro deber aproximarnos a la verdad y ser lo más certeros que podamos en nuestras valoraciones.

Tuve la fortuna de iniciarme bajo el estricto mallete de un Maestro de Maestros que nunca permitía que divagáramos en temas intrascendentes que podían ser tratados en otras reuniones de tipo profano, siempre enseñaba con humildad y afabilidad, tal como fue su vida; tuve la fortuna de departir con él no solo en las tenidas masónicas, también fue mi maestro particular en muchas oportunidades en que amanecíamos tratando los temas más diversos, pero prevalecía siempre en ellos su formación masónica.

Esto no quiere decir que no permitiese el debate, puedo decir que discrepé muchas veces con él, pues a pesar de sus grandes conocimientos y de su formación integral, reconocía noblemente cuando no tenía la razón.

Quise iniciar con esta introducción porque creo que a todos los masones, a unos más a otros menos, se nos ha incrustado en la mente la imagen de alguien imperecedero que ha influido en
nuestra formación de manera definitiva, constituyéndose en el gestor, en nuestro aprendizaje inicial.

Luego hemos bebido en múltiples fuentes del saber, pues sabemos que el conocimiento universal no está circunscrito a una sola enseñanza y que debemos aprender a discernir entre la gran variedad de escuelas que encontramos durante nuestra vida en la afanosa búsqueda de la verdad.

Voy a tratar de hacer un ensayo para lograr que mis hermanos comprendan como yo, que la masonería es intemporal, que el tiempo y el espacio no la afectan, que por ello ha logrado subsistir y ser imperecedera a través de los siglos y de los continentes, a pesar de todas las dificultades a que se ha visto expuesta y, que seguirá su marcha incontenible hacia un futuro glorioso mientras quede un masón que sepa sustentarla y revelarla.

Imaginémonos a un aprendiz masón en los albores de nuestra orden recibiendo instrucciones de parte de su maestro o tratando de leer con suma dificultad, a la luz de una vela, los antiguos manuscritos masónicos llamados “Old Charges” o el poema masónico llamado “Regius”, los cuales constituían para esa época toda la enseñanza de nuestra antigua institución, sin embargo sus conocimientos eran suficientemente sólidos para poder trasmitírselos posteriormente a otros hermanos, constituyéndose así en un eslabón más de la gloriosa cadena que nos une y nos mantiene.

Cuantas dificultades de transporte, de sitios de reunión, de posiciones geográficas, de idioma y de amenazas debieron afrontar nuestros antecesores para poder acceder al conocimiento y a pesar de ello supieron adquirirlo y transmitirlo permitiendo que éste llegara a nuestros días.


Con el transcurrir del tiempo las dificultades van disminuyendo, pero es preciso que rememoremos un poco sobre lo que fue inicialmente la masonería en nuestro Oriente cuando no todo era color de rosa.

Sabemos por fuentes de entero crédito, que en esa época un gran número de hermanos que vivían y trabajaban en Rionegro, debían trasladarse a Bucaramanga a caballo para cumplir con las tenidas, enfrentando no solo las dificultades de la distancia sino el peligro de los caminos. Posteriormente, en épocas de oscurantismo político y eclesiástico, las logias debieron reunirse en la clandestinidad cuando el Templo de la carrera 16 fue apedreado y obligado a permanecer cerrado. Los hermanos de Barrancabermeja nos vimos en muchas oportunidades acosados y detenidos por la guerrilla cuando debíamos venir a trabajar a Bucaramanga en la noche y regresar casi en forma inmediata, o al venir para asistir a las tenidas de Gran Logia.

Es muy importante destacar que todas esas grandes dificultades, que afortunadamente ya van quedando en el pasado, no hicieron mella en el fundamento central de nuestra augusta institución, el cual, es la búsqueda de la luz, y mientras quede un masón en el mundo habrá masonería.

Es preciso aclarar que el masón que prevalece y permanece en la orden a pesar de que surjan dificultades personales o encuentre escollos de todo tipo en su camino, es el masón integral, aquel al que la masonería ha cambiado, aquel que ha permitido que la orden le imprima el carácter de masón, no el que predica mucha liturgia y comportamiento dentro del templo, pero, que en su vida privada comete actos que van en contra de lo que la masonería enseña,
Considero que los hermanos que están iniciando en estos momentos su formación masónica son unos privilegiados, pues están a un clic de distancia de la biblioteca masónica más grande del mundo, que es la Internet; pero todos, nuevos y antiguos masones, tenemos por este medio a nuestro alcance, la información precisa en el momento en que la necesitemos. Pienso que no es verdad que a algunos nos haya llegado tarde este excelente medio de aprendizaje, pues todo llega en su momento oportuno, pero debo reconocer que nunca antes había tenido tan cerca tanta y tan privilegiada enseñanza.

Estoy seguro de que en el futuro tendremos a nuestro alcance más medios de investigación; sigo sosteniendo que todos los masones debemos reconocer que la vida es un continuo aprendizaje, que nadie, por más ilustrado que se crea, es poseedor de todo el conocimiento y que, quien crea que ya no necesita aprender más en la vida, tal vez porque ha alcanzado el más alto de los grados, estará más cómodo en el Oriente Eterno hablando de sus planes con el Gran Arquitecto.

Todos somos aprendices, compañeros y maestros; el más humilde de los aprendices puede enseñar muchas cosas al más ilustrado de los maestros, pero este maestro, para ser un verdadero iniciado, también necesita mucha humildad para reconocer que puede aprender de ese humilde pero instruido aprendiz.

Sigamos pues, queridos hermanos, viviendo intensamente el presente, pero también aprendiendo del pasado y, con la fe puesta en que a la masonería le espera un futuro cada vez más glorioso, pues van disminuyendo los obstáculos para su desarrollo; estamos cada vez más abiertos al mundo exterior y llegará un día en que cada habitante de este limitado pero hermoso planeta, pueda acceder a los conocimientos que lo convertirán en un verdadero iniciado y, la paz y la armonía sean permanentes para bien de toda la humanidad

“Nunca se habían considerado las personas más infalibles que entonces en sus sentencias, sus conclusiones científicas, sus convicciones morales y sus creencias […] Todos estaban exacerbados, no se entendían entre sí, cada cual pensaba que sólo él estaba en posesión de la verdad y sufría de creer a los demás equivocados, se daba golpes de pecho, lloraba y se retorcía las manos. No sabía cómo ni a quién juzgar…”

Fedor Dostoievski


DARÍO AUGUSTO PEDRAZA HABEYCH
Nació en Bucaramanga
Odontólogo Ortodoncista
Pax:. G:. M:. de la Gran Logia de los Andes


PINTO, Jairo - BOCETO PARA SENTENCIA CONDENATORIA - Dibujo sobre Madera
0.50 X 0.40 mts. - 2006