domingo, 21 de septiembre de 2008

XIV ASAMBLEA DE LA FEDERACION MASONICA BOLIVARIANA


CARREÑO, Rubén - ESTUDIO DE ROSTROS
Dibujo sobre Papel - 0.21 X 0.27 mts. - 1996


Por CARLOS L. HERNANDEZ MONTOYA

Ven:. Maest:. de la Resp:. Log:. Simb:. “ Amistad Unida” No. 26 del Or:. de Santa Marta, con ocasión de la Celebración de la XIV Asamblea de la Federación Masónica Bolivariana.
Quinta de San Pedro Alejandrino (Santa Marta), Julio De 2007.

En nombre de la Resp:. Log:. Simb:. “AMISTAD UNIDA” No. 26 de Santa Marta, afiliada a la M:. Resp:. Gr:. Log:. NACIONAL DE COLOMBIA con sede en el Or:. de Barranquilla, presento un fraternal saludo a todos los M:. RR:. GG:. MM:. De Las M:. RR:. GG:. LL:., a los PP:. MM:. de COLOMBIA, MEXICO y PARAGUAY y a todos los HH:. MM:. e invitados especiales; al Señor Dr. Luís Eduardo Pinto, así como al personal de la Guardia Marcial de la Primera División del Ejército Nacional de Colombia, quienes para esta ocasión lucen uniforme a la usanza de la época del Libertador SIMON BOLIVAR.

Luego de escuchar los honores militares correspondientes ante la magnífica obra artística que representa la figura del Libertador y a su alta investidura castrense , hago un breve homenaje con palabras sencillas para describir al de por sí, indescriptible señor General SIMON JOSE ANTONIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD BOLIVAR Y PONTE PALACIOS Y BLANCO, libertador de cinco naciones suramericanas: VENEZUELA, COLOMBIA, ECUADOR, PERU, Y BOLIVIA; presidente de Colombia, Perú y Bolivia, masón, jinete innato, literato, pensador, político, filósofo, revolucionario, defensor de la niñez, amante de la naturaleza y del amor y, receptor de sentimientos encontrados.

Nace en Caracas el 24 de julio de l783, de noble cuna y en la opulencia. A los 16 años viaja a Europa, se enamora de doña María Teresa Rodríguez del Toro y Alaysa, se casa dos años después en Madrid.

Regresa a su país y a los ocho meses su esposa muere de fiebre amarilla en Venezuela; el destino lo enfrenta a la amargura que lo lleva a una profunda depresión y a que su familia le convenza de regresar a Europa a encontrarse con el estudio, la reflexión, la investigación y tener la felicidad de volver a ver a su maestro de la infancia y juventud: don SIMON RODRIGUEZ.

Establece contacto con la Logia “LAUTARO” de Cádiz, siendo muy joven; a la edad de 22 años, recibe su INICIACION Y GRADO DE APRENDIZ MASON.

En esta Logia, a puertas cerradas se discutía sobre los principios de “LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD”, sobre la dignidad del hombre y la posibilidad de convertir en Repúblicas a las colonias españolas de América. Se le facilita así el acercamiento a personajes del mundo de la inteligencia.

Ya iniciado en la Masonería, Bolívar viaja a Madrid, de donde sale rumbo a Francia en mayo de 1804. Joven y rico, frecuenta los salones más elegantes, conoce personalmente a Napoleón y traba amistad con el sabio alemán Alejandro Humboldt, otro masón, recién llegado de su viaje científico por tierras de la América Austral.

En Paris, alterna sus visitas a los círculos literarios, mundanos y políticos, con su asistencia a las logias masónicas y principalmente a la Logia Madre Escocesa de “SAN ALEJANDRO DE ESCOCIA”, recibe su segundo Grado Masónico y se encuentra en logia con su maestro y viejo amigo Simón Rodríguez, quien era masón y enemigo de la monarquía española.

Fortalecen sus lazos de amistad profana y fraternal con quien lo llevará a ser el gran librepensador por el resto de sus días.



SIMON RODRIGUEZ, jacobino socialista, su preceptor, quien le forjó la mente dentro del concepto del libre pensamiento y más tarde en su reencuentro en Europa, los principios de la Orden, que calaron tan profundamente en la conciencia de quien gracias a estas enseñanzas sublimes habría de convertirse en la figura más descollante de la historia americana al dar la Libertad a cinco naciones y rechazar la corona que se le ofrecía para que gobernase monárquicamente.


A su maestro Rodríguez le escribió Bolívar en 1824; “USTED FORMO MI CORAZON PARA LA LIBERTAD, PARA LA JUSTICIA, PARA LO GRANDE, PARA LO HERMOSO”.

En mayo de 1806, cuando Bolívar ya preparaba su viaje de regreso a Venezuela, fue EXALTADO AL GRADO DE MAESTRO, en la misma Logia “MADRE ESCOCESA SAN ALEJANDRO DE ESCOCIA”.

Históricamente está demostrado que alcanzó por sus méritos profanos el máximo grado Escocista ratificado por la presencia de JOSE CERNEAU en 1823 en Caracas, investido de los poderes correspondientes por la alta Masonería de los Estados Unidos.

Complementa su formación libertadora con el conocimiento literario que tiene de Rouseau, Voltaire, Montesquieu y muchos otros pensadores de la ilustración, cuyas propuestas revolucionarias gozaban de gran aceptación popular en Europa.

Educado en el racionalismo francés, con el concepto de república, igualdad ante la ley, abolición de la esclavitud, educación laica; convencido del poder tripartito, de la libertad de cultos y el derecho de gentes, hoy Derechos Humanos, es el legado del Pensamiento Bolivariano, fuente de inspiración a diversas personas y movimientos desde la extrema izquierda hasta la recalcitrante derecha, hasta el punto en que estudiosos de uno y otro polo han analizado, explicado y escrito, resultando de ello diversas interpretaciones, tergiversaciones y manoseos.

Así, pletórico de ideas liberales, el 15 de agosto de 1805 en el Monte Sacro, en Roma, jura propender sin descanso por la liberación de su patria del yugo español.

Hace propio el lema IGUALDAD, LIBERTAD Y FRATERNIDAD, el que a su vez, la revolución francesa había tomado de la Masonería.

BOLIVAR es la principal personalidad de la historia americana; GESTOR, LIDER, HEROE, del más profundo y vigoroso movimiento insurreccional de la América del Sur. Amante de la naturaleza, expresado en sus decretos conservacionistas. Defensor de los infantes, según el decreto para trabajar por la niñez desvalida.

Prolífico escritor, escribió toda su vida hasta siete días antes de su muerte cuando dictó su proclama con fecha 10 de diciembre de 1830. Escribió en no menos de diez mil ocasiones: unas veces de su puño y letra y en otras, dictados a sus amanuenses.

Sobreviviente a varios atentados, entre ellos uno a manos de su antiguo criado Pío, sobornado por agentes realistas de Caracas y el del tristemente conocido atentado septembrino del que fuera salvado por el valor de la heroína Manuelita Sáenz.

Integracionista, como estrategia para hacer de América una “Nación de Repúblicas” por ser conocedor de la pluralidad étnica Latinoamericana.

Estadista, como tal, conocía bien el arte de la política y la importancia de mantener buenas relaciones con un poder tan importante como la iglesia.

Fueron 23 años de gloria, triunfos, honores y satisfacciones como también de guerras inútiles, dificultades, contradicciones, veleidades y desengaños del poder.

Aunque no nació en Colombia es el Padre de la Patria y el más grande de nuestros próceres de la independencia.

Todos los escritos sobre el Libertador, intentan establecer al hombre-mito, fundamento de la identidad nacional, pero en 1989 el Nóbel García Márquez en su libro: “El General en su Laberinto”, lo eleva a un nivel profundamente humano y es así como nos cuenta que se le conocía con los motes “longanizo”, “el zambo” y “culo de fierro”, como el hombre amante del canto, del baile, el jugador de tresillo, con sueños, delirios y tisis, que logró llevar a cabo la más grande gesta independentista; ser comparado con Aníbal, Alejandro y Bonaparte y formular con toda claridad y luminosidad, la unificación del gobierno de América como una manera de contrarrestar los claros ataques de los contradictores.

Enfermo y abatido, el 20 de enero de 1830 entrega el mando y dadas sus condiciones físicas progresivamente en declive, proyecta un viaje hacia Europa para recuperar su salud; emprende el que será su viaje final; primero llega a Cartagena para abordar el barco que le espera, pero su agravamiento no le permite y se le recomienda un lugar más propicio para su recuperación por la bondad de su clima , llegando finalmente a Santa Marta por el ofrecimiento que le hace el español Joaquín de Mier y Benítez, quien le envía el bergantín “Manuel” de su propiedad para que lo traslade de Sabanilla al puerto de Santa Marta, a un remanso de paz llamado “Hacienda la Florida” de la Quinta de San Pedro Alejandrino

Aquí dicta a sus amanuenses la última proclama, en donde plasma su amargura y decepción al ver que la ambición humana pudo más que las más nobles intenciones. Firmada el día 10 de diciembre, es un elocuente testimonio de su grandeza, de su desprendimiento y de la rectitud de su espíritu; es un legado clarividente donde señala rumbos hacia el futuro. Siete días después fallece: el reloj octogonal marca la una cero siete de la tarde, del día viernes 17 de diciembre de 1830.

El LIBERTADOR Simón Bolívar, el pro-hombre de América, fue enterrado silenciosamente a las cinco en punto de la tarde del 20 de diciembre de 1830, hoy hace exactamente 176 años, siete meses y ocho días, al pie del altar mayor, en la nave derecha de la catedral. Los honores debidos y reservados a su alta investidura no pudieron cumplirse por lo modesto de la guarnición de Santa Marta; es acompañado a la última morada por algunas personalidades civiles, muy pocos oficiales y los fieles de siempre. Fue un desfile silencioso hasta la catedral, solo se escuchaba por las angostas calles del pueblo el cascoteo de los caballos que fueran su pasión y de verdad amigos; los pocos músicos de la banda del Batallón Pichincha lo esperaban en la Catedral para rendirle sus honores e interpretar la obra compuesta por Francisco de Sieyes especialmente para la ocasión. Las campanas de la iglesia advierten que vuelven a la madre tierra los despojos mortales de quien soñó con la integración de todas las colonias españolas en América, quien liberó a su Venezuela, cruzó los Andes, independizó al Virreinato de la Nueva Granada, hoy Colombia; organizó La Gran Colombia, liberó a Quito y llegó al Perú y en 1825 liquidó los reductos españoles del Alto Perú creando la república de Bolívar, hoy Bolivia y quien fue presidente de Colombia desde 1819 hasta 1830, de Perú desde 1824 hasta 1826 y de Bolivia desde 1825 a 1826.

Retorna entonces al interior de la tierra pidiéndonos UNIDAD y PAZ, el General en Jefe Simón Bolívar, Masón, Libertador y creador de seis Naciones libres”.


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